Ansiedad en otoño: cómo el cambio de estación, la luz y los ritmos circadianos afectan a nuestro bienestar


Menos horas de luz y cambios en nuestros ritmos circadianos
Con la llegada del otoño disminuyen progresivamente las horas de luz solar. La luz es una de las principales señales que utiliza nuestro cerebro para sincronizar nuestro reloj biológico o ritmo circadiano, relacionado con el sueño, la vigilia, el nivel de alerta y otros procesos fisiológicos.
Nuestro organismo necesita adaptarse a las nuevas condiciones y, durante ese periodo, algunas personas pueden experimentar más cansancio, cambios en el sueño, menor energía, dificultad para levantarse o variaciones en el estado de ánimo.
Si además existe ansiedad, es fácil empezar a interpretar esas sensaciones con preocupación:
«¿Por qué estoy otra vez tan cansado?»
«¿Por qué duermo peor?»
«¿Estaré volviendo a tener ansiedad?»
Y aquí puede comenzar el círculo: sentimos algo diferente, nos preocupamos por ello, prestamos más atención a nuestro cuerpo y esa preocupación aumenta todavía más nuestra activación.
El otoño también significa volver a las rutinas
No todo tiene que ver con la luz.
El otoño suele coincidir con más trabajo, colegios, tráfico, horarios, obligaciones y menos tiempo al aire libre. Después del ritmo diferente del verano, nuestro sistema nervioso necesita adaptarse también a este aumento de demandas.
Por eso, durante estas semanas es especialmente importante cuidar algunos aspectos sencillos: mantener horarios regulares de sueño, aprovechar la luz natural —especialmente por la mañana—, hacer ejercicio, salir al exterior y reservar espacios reales de descanso y desconexión.
Si tienes más ansiedad en otoño, escucha a tu cuerpo
Notar más cansancio, cambios en el sueño o cierta inquietud durante el cambio de estación no significa necesariamente que estés empeorando. Tu organismo puede estar adaptándose a un nuevo ritmo.
Dale tiempo, luz, movimiento, descanso y calma.
Y si la ansiedad en otoño comienza a ocupar demasiado espacio en tu vida, puede ser un buen momento para aprender a regularla.
En terapia podemos trabajar tanto los pensamientos que alimentan la ansiedad como las respuestas más automáticas del organismo. La hipnosis clínica para la ansiedad, integrada dentro del tratamiento psicológico, puede ser una herramienta complementaria para favorecer la relajación y recuperar progresivamente una mayor sensación de calma y seguridad.
A veces no necesitamos luchar contra lo que sentimos, sino ayudar a nuestro sistema nervioso a encontrar de nuevo su equilibrio.
Ivi González – Psicóloga e Hipnoterapeuta
Especialista en hipnosis en Madrid y zona noroeste.
Menos horas de luz y cambios en nuestros ritmos circadianos
Con la llegada del otoño disminuyen progresivamente las horas de luz solar. La luz es una de las principales señales que utiliza nuestro cerebro para sincronizar nuestro reloj biológico o ritmo circadiano, relacionado con el sueño, la vigilia, el nivel de alerta y otros procesos fisiológicos.
Nuestro organismo necesita adaptarse a las nuevas condiciones y, durante ese periodo, algunas personas pueden experimentar más cansancio, cambios en el sueño, menor energía, dificultad para levantarse o variaciones en el estado de ánimo.
Si además existe ansiedad, es fácil empezar a interpretar esas sensaciones con preocupación:
«¿Por qué estoy otra vez tan cansado?»
«¿Por qué duermo peor?»
«¿Estaré volviendo a tener ansiedad?»
Y aquí puede comenzar el círculo: sentimos algo diferente, nos preocupamos por ello, prestamos más atención a nuestro cuerpo y esa preocupación aumenta todavía más nuestra activación.
El otoño también significa volver a las rutinas
No todo tiene que ver con la luz.
El otoño suele coincidir con más trabajo, colegios, tráfico, horarios, obligaciones y menos tiempo al aire libre. Después del ritmo diferente del verano, nuestro sistema nervioso necesita adaptarse también a este aumento de demandas.
Por eso, durante estas semanas es especialmente importante cuidar algunos aspectos sencillos: mantener horarios regulares de sueño, aprovechar la luz natural —especialmente por la mañana—, hacer ejercicio, salir al exterior y reservar espacios reales de descanso y desconexión.
Si tienes más ansiedad en otoño, escucha a tu cuerpo
Notar más cansancio, cambios en el sueño o cierta inquietud durante el cambio de estación no significa necesariamente que estés empeorando. Tu organismo puede estar adaptándose a un nuevo ritmo.
Dale tiempo, luz, movimiento, descanso y calma.
Y si la ansiedad en otoño comienza a ocupar demasiado espacio en tu vida, puede ser un buen momento para aprender a regularla.
En terapia podemos trabajar tanto los pensamientos que alimentan la ansiedad como las respuestas más automáticas del organismo. La hipnosis clínica para la ansiedad, integrada dentro del tratamiento psicológico, puede ser una herramienta complementaria para favorecer la relajación y recuperar progresivamente una mayor sensación de calma y seguridad.
A veces no necesitamos luchar contra lo que sentimos, sino ayudar a nuestro sistema nervioso a encontrar de nuevo su equilibrio.
Ivi González – Psicóloga e Hipnoterapeuta
Especialista en hipnosis en Madrid y zona noroeste.



